martes, 18 de septiembre de 2018

Leyendas urbanas: La casa del exorcismo




Hace tres años como de costumbre, todos los días visitaba a mi novia a su casa y por lo regular regresaba a medianoche caminando por la misma ruta de siempre y por bien conocida la calle. Elías Piña. Cuatro cuadras antes de llegar a mi casa alcanzaba a escuchar gritos y ruidos muy extraños que cuanto más me acercaba al final de la esquina más fuertes y claros eran las voces, la primera vez pensé que solo se trataba de alguien que estaba jugando dentro de algunas de las casas, pero después de la segunda vez lo dude y por curiosidad presté atención a lo que decían, acercándome poco a poco al lugar del que provenían esas voces, sin duda escuché una voz muy fuerte gritando demasiadas groserías y por medio mejor decidí pasar lo más rápido que pude.

Así que me quedé con la intriga de saber cuál era la casa. No había noche que pasara sin escuchar los mismos gritos, así que llegue a la conclusión de que se trataba de algún tipo de evento endemoniado y como tenía que pasar a diario por esos lugares, procure no pensar en ello.

Hasta que un día caminé por el otro lado de la calle y de pronto comencé a escuchar un tipo de ritual, acercándome al sitio hasta que con claridad escuché que repetían: ¡Abandona este cuerpo demonio, ¿Quién eres?, ¡Dime tu nombre!, ¡En el nombre de Jesucristo, te ordeno que salgas de este cuerpo!... de pronto escuché la misma voz de hombre gritando maldiciones. 

En ese momento me di cuenta de que estaba parado frente a la casa rosita donde prácticamente estaban llevando a cabo un exorcismo, la piel se me puso chinita de miedo, me fui corriendo a mi casa. Fue entonces cuando me di cuenta de dónde provenían aquellos ruidos de miedo, y después de esa noche pasaba corriendo para evitar escucharlos. A los pocos meses la casa del exorcismo la pusieron en venta y ya no supe nada más de los gritos.

1 comentario: