jueves, 9 de agosto de 2018

La leyenda del último adiós



Toda mi historia ocurrió en el año 1991. Por aquel entonces tenía 20 años para cumplir 21. Mi abuela, que vivía con nosotros, se rompió la cadera al caerse de una silla, tenía 91 años, por lo que los médicos dijeron que no se la podía operar y quedó recluida a pasar lo que le quedaba de vida en la cama. Fue un mes nada más pero fue horrible ver como se iba debilitando hasta que dejó de comer. En una de las conversaciones que tuvimos, cuando aún hablaba, me dijo que se estaba muriendo, a lo que yo contesté: “Aún te queda mucho tiempo por estar con nosotros y además tienes que estar en mi cumpleaños (el 15 de Marzo)”, “Dios te oiga, me contestó”. A primeros de Marzo estaba en mi habitación con mi sobrina cuando me vino a la cabeza el pensamiento de que mi abuela se estaba muriendo, no hice caso creyendo que era una tontería. En ese momento entró un amigo a ver a mi abuela y empezó llamarnos diciendo que estaba agonizando, si no llega a ser por él, ni siquiera habríamos estado en el momento de su partida.

Esa noche no pude dormir. La puerta de la habitación estaba abierta, y de pronto vi que venía mi abuela por el pasillo, empecé a gritar como una loca. Mi padre se levantó enseguida y encendió las luces, me agarraba diciendo que no pasaba nada, pero yo veía a mi abuela a su lado, la cual se acercó a mí y me dijo: “Tranquila hija que no te voy a hacer nada, solamente vengo a despedirme”. Me dio un beso y se marchó otra vez por el pasillo. Aunque no volví a verla, por toda la casa seguí notando su presencia y oyendo los lamentos de cuando estaba enferma hasta el día de mi cumpleaños. Ese día fue el último en que la sentí. Cuando me ocurrió todo esto casi caigo en una depresión, pues tenía sentimientos contradictorios, ya que quería mucho a mi abuela, sin embargo la rechacé cuando vino a despedirse se mí y sentía pánico cada vez que notaba su presencia u oía su voz. Logré superarlo gracias a una compañera del trabajo que conoce todos estos fenómenos y que me hizo comprender que mi abuela entendía el terror que yo sentía.

martes, 7 de agosto de 2018

LA CARA OSCURA DE LOS SIGNOS DEL ZODIACO





  • ARIES: piensan que siempre tienen la razón, son intransigentes y son poco tolerantes. Las cosas han de hacerse como y cuando ellos quieren. Son calculadores e impacientes.

  • TAURO: un signo muy testarudo al que le cuesta dar su brazo a torcer. Son protectores, celosos y caprichosos. Para conseguir lo que quieren pueden llegar a utilizar a otras personas.

  • GÉMINIS: son inconstantes e inquietos. Empiezan muchas cosas que luego dejan sin acabar. No les gusta el compromiso y son muy cambiantes.

  • CÁNCER: desconfían de quienes les rodean, son posesivos y celosos.

  • LEO: son orgullosos y egoístas. Les gusta ser el centro de atención y pueden creerse superiores a otros. A los leo les encanta mandar a los demás.

  • VIRGO: son muy inseguros y a veces están cargados de complejos. Son maniáticos en exceso del orden, la planificación y la limpieza.

  • LIBRA: son muy indecisos, les cuesta tomar decisiones y necesitan la aprobación de los que están a su alrededor. No son leales e intentan complacer según las circunstancias a quien le convenga en cada momento.

  • ESCORPIÓN: Son muy directos, dicen las cosas tal cual las piensan sin tener en cuenta el daño que pueden causar. Son controladores, rencorosos y destructivos.

  • SAGITARIO: se caracterizan por ser irresponsables e inmaduros. Suelen olvidar las cosas y no prestar atención a los detalles.

  • CAPRICORNIO: exigentes, materialistas y ambiciosos. Utilizan a otros en función de lo que puedan conseguir.

  • ACUARIO: los acuario son calculadores y fríos. Se enfadan de manera exagerada.

  • PISCIS: si las circunstancias lo precisan no dudarán en hacer uso del drama y la mentira. También son vulnerables e influenciables.

 

sábado, 4 de agosto de 2018

MISTERIOS DE LAS BRUJAS



Siempre se les ha dibujado con narices largas y pobladas de verrugas, dedos huesudos que diseccionan sapos para sus pócimas y cuerpos encorvados que sobrevuelan las noches en escobas voladoras.

Había brujas que se ajustaban a esa descripción pero también había otras como las brujas blancas, además de brujos y encantadores.

En la España en los siglos XVI y XVII, la mayoría de la gente creía que las brujas volaban y se reunían en multitudinarios aquelarres en el campo de Barahona, una explanada de la provincia de Soria.

Un nuevo libro, "Brujas, Magos e Incrédulos en la España del Siglo de Oro", intenta desvelar cómo surgieron estas prácticas de brujería - hechicería y cómo estas creencias se enfrentaron a la Inquisición.

La autora, María Lara Martínez, profesora de Historia Moderna y Antropología de la Universidad a Distancia de Madrid, explico que "era una época en la que no había redes sociales ni televisión, las distancias eran enormes y era muy difícil la comunicación".

"Sin embargo, en las causas inquisitoriales de diferentes rincones de la península se describen los mismos tópicos sobre las brujas. Uno de los más recurrentes es que volaban, algo que sólo puede explicar la ciencia".

Lara Martínez dedicó seis años para elaborar su libro, una investigación pionera y detallada sobre las creencias de la época y las causas de brujería que llevaba la Inquisición.

"El objetivo era rastrear los orígenes de la heterodoxia en España en un momento en que era la defensora del dogma católico. El cristianismo no acepta videntes y ni profetas, el último fue San Juan Bautista. Sin embargo siempre han existido personas que se sienten depositarias del oráculo de Dios, brujos y brujas", detalla la experta.

La investigadora subraya el género femenino porque "la mujer de entonces estaba EXCLUIDA, no tenía acceso a las universidades y tenía que buscar sus propios medios de instrucción. Actuaban de curanderas o sanadoras", agrega.

Sus casas eran laboratorios de experimentación con plantas, de pócimas y brebajes. De allí no sólo brotaban efluvios sino también fantasías y misterios como el de la escoba voladora.

Si no hubiese existido la Inquisición, la justicia civil las habría perseguido. No sólo había una cacería en España sino en otros lugares de Europa como Escocia. Brujas y brujos eran vistos como revoltosos, revolucionarios que podían alterar a las comunidades, María Lara Martínez,

“Quienes se acercaban a una bruja corrían el riesgo de morir o simplemente de volar. Algunas cubrían sus cuerpos con una mezcla de plantas alucinógenas como la belladona o la mandrágora que, con sus efectos narcóticos, daban la impresión de que levitaban.

A su lado solía estar una escoba, un objeto tradicionalmente asociado a la mujer, que también se embadurnaba con el mismo ungüento mágico. Tenían un alto conocimiento de las propiedades de las plantas. Conocían la distancia entre una dosis certera y otra letal. Había brujas buenas, a las que la gente acudía si alguien estaba enfermo, pero también había malas. Hay casos de brujas perversas a las que no se les podía contradecir. Y casos de personas que acudían a una bruja blanca para sanarse del hechizo de una mala ", explica la investigadora.

María Lara Martínez explica el caso de una bruja de Villar del Águila, provincia de Cuenca, que era considerada una santa.

"Ella afirmaba que tenía una relación mística con Cristo. La gente del pueblo la llevaba a hombros dentro de la iglesia. No obstante, acabó muriendo en las cárceles de la Inquisición", detalla.

Tanto brujas como magos solían llevar la rueda de vera, un pliego en el que aparecían polos opuestos: vida y muerte, salud y enfermedad. A través del artificio profetizaban si una persona iba a morir o si iba a tener prosperidad.

Había brujas y magos que creían en sus poderes y otros que los fingían.

A medida que se acerca el siglo XVIII las causas inquisitoriales se reducen. La ilustración comienza a disipar las historias de brujas.

Hay un caso anterior que va a marcar el tratamiento de estos temas, las brujas de Zugarramurdi. En aquellos años Navarra era considerado el país de las brujas.

"La iglesia amenazó con excomulgar a todo aquel que teniendo un vecino brujo no lo denunciase. A partir de entonces comenzó una vorágine de acusaciones incluso hechas por niños. Se acusaba a cualquiera y por cualquier motivo".

"Ante la cantidad de acusados el inquisidor Alonso de Salazar y Frías decidió hacer la vista gorda. Dijo que no había brujos ni brujas en la zona hasta que se comenzó a hablar de ellos", apunta Martínez.

Seis años después de analizar las vetustas causas de brujería aún quedan muchos misterios para la investigadora.

"Existe un dicho en Galicia sobre las meigas, una especie de bruja buena. Haberlas haylas. Puedo decir que las hubo y que las hay", puntualiza.

HACER AMULETOS CASEROS PARA ATRAER EL DINERO


 
HACER AMULETOS CASEROS PARA ATRAER EL DINERO

Para utilizar los amuletos para atraer el dinero, el mejor consejo es utilizarlo cuando de verdad te haga mucha falta, como si eres un empresario y no te va muy bien del todo o cuando de verdad sepas que lo necesitas.

Necesitaremos: una bolsa pequeña de tela puede ser de color rojo o dorado, siete monedas, semillas las que tu prefieras, un billete de dinero, una foto tuya que sea reciente y la colonia o perfume que uses en tu día.

Lo que tendrás que hacer sería: coger la bolsa y rociarla con tu colonia, luego tendrás que frotarte las manos y coger la bolsa y tienes que pedir que sea llenada con abundancia. Luego colocarás dentro de ella tu foto, y en el reverso escribe tu nombre completo, fecha de nacimiento y tus deseos que quieres pedirle.

Luego mete en la bolsa las monedas y el billete doblado hasta que se quede hecho un cuadrado pequeño, sin meterlo en la bolsa. Cuando ya lo tengas coge la bolsa y colócala en tus manos y llévatela hacia la frente mientras pides abundancia de una manera constante en tu vida.

Luego, mete las semillas y después cierra la bolsa. Tendrás que llevar contigo este amuleto durante 31 días, el billete que habías doblado gástatelo en ti y finalmente guarda la foto y las monedas en la cartera.

jueves, 2 de agosto de 2018

¿Qué sucede con los espíritus que no descansan en paz?


El tema de la vida después de la muerte, la cual yo prefiero llamar “vida después de la vida” porque la realidad es que nunca morimos, es un tema del que nunca nadie conversa ni habla, un tema tabú. Hay diversas teorías y unas nos dicen que no hay que cruzar la luz ya que esto es un engaño y otras nos dicen que si hay que cruzar la luz para poder descansar en paz. Como siempre mis artículos están basados en mi experiencia y hasta el momento me inclino 100% en la teoría de que es necesario ir hacia la luz y aquí en este artículo estaré dando información para basar mis creencias.

Un tipo de espíritu que no puede descansar en paz son personas que en vida no fueron buenas, cometieron ya sea crímenes, violaciones, eran mentirosos, asesinos, personas que crearon guerra o problemas por donde iban y simplemente se rehúsan a partir. También existe la persona que no es mala pero lamentablemente en su vida no tuvo la oportunidad de enterarse que hay otros planos, que Dios no es un Dios vengativo como lo pintan en muchas religiones, que estamos compuestos de energía, que tenemos un alma y que realmente nunca morimos!

Existen ciertos espíritus que en vida por ejemplo amaban la droga, el alcohol, violaban mujeres o niños, abusaban de personas, robaban o mataban y su amor por estos actos degradables es tan grande que después de su muerte necesitan seguir sintiendo esa adrenalina y por esto mismo se atan al aura de personas que aun están en este plano físico y comenten estos mismos crímenes (y aunque no lo crean fumar también!). Está en realidad no es una relación muy beneficiosa para la persona que aún está en este plano ya que lo deja expuesto a que más entidades humanas se aten a él/ella o peor entidades no humanas causando serios problemas mentales y hasta posesión.

También hay espíritus que no desean cruzar al otro plano hasta que su pareja, hijo, padres, abuelos, amigos pasan al otro plano para irse juntos o muchas veces creen que al cruzar al otro plano nunca volverán a ver a sus seres queridos y se quedan en este plano. Las personas que cometen suicidio también pueden quedarse en pena debido a sus creencias. La religión no ayuda mucho ya que nos mete en la cabeza que la persona que cometen suicidios están cometiendo un pecado y se irán al purgatorio a pagar sus deudas. Al suicidarse muchos de ellos se dan cuenta de su grande error porque aún tienen vida! No en un cuerpo físico, pero en energía, la energía nunca muere y les da temor pasar al otro lado, les da miedo ser juzgados por ese Dios vengativo que la iglesia, cultura y familia tanto hablan. Cabe recordarles aquí que el suicidio no vale la pena ya que tendrán que volver a reencarnar es otro cuerpo físico para así vivir esas mismas experiencias que no quisieron afrontar en la pasada encarnación.

Son varias las razones por las cuales los espíritus de las personas deciden no cruzar al otro plano, pero espero haya podido dar ciertos ejemplos para que puedan entender el por qué sucede este fenómeno.